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La ashwagandha, cuyo nombre científico es Withania somnifera, es una planta que se ha utilizado en la medicina ayurvédica durante siglos. A menudo se la conoce como «ginseng indio» o «cereza de invierno» y es nativa de la India, el norte de África y el Medio Oriente, aunque ahora también se cultiva en regiones más templadas como Estados Unidos.

Las partes de la planta, especialmente la raíz, se utilizan en extractos y polvos para tratar una variedad de afecciones. Se considera que la ashwagandha tiene propiedades adaptogénicas, lo que significa que puede ayudar al cuerpo a adaptarse al estrés. Entre sus beneficios se incluyen la reducción de la ansiedad, el aumento de la función cognitiva, el mejoramiento del sueño, la disminución de la inflamación y el aumento de la energía.

Es importante destacar que, aunque se han realizado varios estudios científicos para investigar las propiedades de la ashwagandha, todavía no hay consenso absoluto en la comunidad médica sobre su eficacia y seguridad a largo plazo. Por lo tanto, siempre se debe consultar a un profesional de la salud antes de comenzar cualquier tipo de suplemento o tratamiento a base de hierbas.

Propiedades medicinales

La ashwagandha es una planta que ha sido estudiada por sus potenciales beneficios para la salud, aunque es importante recordar que más investigación es necesaria para confirmar completamente estos beneficios. Algunas de sus propiedades medicinales incluyen:

Propiedades adaptogénicas: La ashwagandha es conocida por sus efectos adaptogénicos, lo que significa que puede ayudar al cuerpo a manejar y adaptarse al estrés físico y psicológico.

Reducción de la ansiedad y el estrés: Varios estudios han sugerido que la ashwagandha puede ayudar a reducir los niveles de estrés y ansiedad en personas con trastornos de ansiedad crónicos.

Beneficios cognitivos: Algunas investigaciones sugieren que la ashwagandha puede mejorar la memoria, la atención y la función cognitiva, aunque se necesita más investigación para confirmar estos hallazgos.

Propiedades antiinflamatorias y antioxidantes: La ashwagandha ha demostrado tener propiedades antiinflamatorias y antioxidantes en ciertos estudios de laboratorio.

Mejora del sueño: La ashwagandha también ha sido estudiada por sus posibles beneficios para mejorar la calidad del sueño y tratar el insomnio.

Salud inmunológica: La planta podría ayudar a mejorar la respuesta inmune del cuerpo, aunque se necesita más investigación en este área.

Salud cardiovascular: Algunos estudios han sugerido que la ashwagandha puede tener beneficios para la salud cardiovascular, como la reducción de los niveles de colesterol y la mejora de la salud del corazón.

SI lo vemos detenidamente, muchos de estas propiedades se realacionan entre sí. POr ejemplo, cuando una persona duerme mejor mejora su «claridad mental» y por ello encuentra beneficios cognitivos. De la misma forma una reducion del estrés se traducen en una bajada del cortisol y, directamente, una mejora del sistema inmune.

Sobre esto hay que considerar que, aunque la ashwagandha ha demostrado tener varias propiedades medicinales potenciales, siempre es importante hablar con un fitoterapeuta antes de comenzar cualquier nuevo suplemento o tratamiento. Cada individuo es diferente y lo que funciona para una persona puede no funcionar para otra, o podría interactuar con medicamentos o condiciones de salud.

¿Que principios activos tiene?

La ashwagandha es rica en varias sustancias bioactivas que se cree que contribuyen a sus efectos medicinales. Los compuestos activos más notables en la ashwagandha incluyen:

Withanólidos: Estos son los compuestos bioactivos más estudiados en la ashwagandha. Los withanólidos son esteroides lactonas con propiedades antiinflamatorias, antioxidantes, adaptogénicas y antitumorales.

Alcaloides: Se piensa que contribuyen a las propiedades sedantes y antiinflamatorias de la planta.

Glucósidos: Son otro grupo de compuestos presentes en la raíz que podrían tener efectos antiinflamatorios y calmantes.

Saponinas: Estos compuestos se encuentran en muchas plantas y se cree que contribuyen a la actividad inmunomoduladora de la ashwagandha.

Mi recomendación

Personalmente recomiendo ashwagandha para el manejo del estrés físico y psicológico, ya existen varios estudios clínicos sólidos sobre esto:

  • Un estudio publicado en la revista «Indian Journal of Psychological Medicine» en 2012, 64 personas con un diagnóstico de estrés crónico se dividieron en dos grupos: uno recibió un suplemento de ashwagandha y el otro un placebo. Tras dos meses, el grupo que tomó la ashwagandha mostró una mejora significativa en los niveles de estrés y ansiedad en comparación con el grupo que tomó el placebo.
  • Otro estudio publicado en el «Journal of Evidence-Based Complementary & Alternative Medicine» en 2017 mostró que los individuos que tomaban ashwagandha tenían niveles significativamente menores de cortisol, una hormona liberada en respuesta al estrés.
  • Por úlitmo, existe un estudio controlado con placebo en 60 adultos publicado en el «Journal of Clinical Psychiatry» en 2018 mostró que los individuos que tomaron ashwagandha durante 8 semanas tenían una reducción significativa en los niveles de ansiedad en comparación con aquellos que tomaron el placebo.

Es importante recordar que estos estudios son prometedores pero todavía se necesitan más investigaciones para confirmar completamente la efectividad de la ashwagandha en la reducción del estrés y la ansiedad. Además, estos estudios se realizaron en grupos pequeños de personas, por lo que los resultados pueden no ser aplicables a todos.

En cuanto al de la planta para el sistema inmune, como antiinflamatorio, salud cardiovascular, etc. tenemos otros productos fitoterápicos de mayor contraste científico, que recomendaría antes que esta.

¿Qué cantidad de consumo sería la indicada?

La dosis de ashwagandha puede variar dependiendo de varios factores, como el tipo de preparación (por ejemplo, cápsulas, tés, polvos), la concentración de los componentes activos y la edad y el estado de salud del individuo. Para personas con un estrés medio/elevado las cantidades de raíz pura deshidratada pueden variar entre 3 a 6 gramos al día. El usar raíz pura en polvo permite que podamos beneficiarnos de otras partes de la raíz que no se consumen con extractos, como la fibra, con una alta capacidad de mejora de la microbiota intestinal.

¿Qué contraindicaciones tiene la ashwagandha?

La ashwagandha es generalmente segura para la mayoría de las personas cuando se toma por vía oral a corto plazo. Sin embargo, existen algunas situaciones en las que su uso podría no ser recomendable:

Embarazo y lactancia

Se sugiere que las mujeres embarazadas o en período de lactancia eviten el uso de ashwagandha, ya que hay algunas pruebas que sugieren que podría causar abortos espontáneos.

Condiciones autoinmunes

Las personas con condiciones autoinmunes como la esclerosis múltiple, el lupus (SLE), la artritis reumatoide, u otras, si están medicadas, deben ser cautelosas, ya que la ashwagandha podría hacer que el sistema inmunitario se active más y los medicamenteos que se toman en estos casos suelen ser inmunosupresores (de efecto contrario).

Trastornos de la tiroides

La ashwagandha puede aumentar los niveles de hormonas tiroideas en el cuerpo, por lo que puede interferir con el tratamiento para las condiciones de la tiroides. Asi, puede aumentar los niveles de las hormonas tiroideas T4 y T3, lo que puede ser beneficioso para personas con hipotiroidismo, pero potencialmente problemático para aquellos con hipertiroidismo. Un estudio publicado en el «Journal of Pharmacy and Pharmacology» en 2018 encontró que la ashwagandha mejoraba la función tiroidea en pacientes con hipotiroidismo leve a moderado.

Cirugía

Debido a que la ashwagandha puede ralentizar el sistema nervioso central, existe una preocupación de que pueda interferir con la anestesia y otros medicamentos durante y después de la cirugía. Se recomienda que las personas dejen de usar ashwagandha al menos dos semanas antes de una cirugía programada. Por otro lado, si está tomando benzodiaceptinas por la noche (para dormir) u otras sustancias depresoras del sistema nervioso central, por precaución, no consuma la planta en ese momento. Traslade su consumo a la mañana y a medio día.

Interacción con medicamentos

La ashwagandha, como ya he comentados, puede interactuar con ciertos medicamentos, incluyendo sedantes, medicamentos para la tiroides, medicamentos para la diabetes, medicamentos para la presión arterial alta, y medicamentos que disminuyen la función del sistema inmunitario, debido a que presenta actividad en estos sistemas. Por ello, como con cualquier planta medicinal, es importante hablar con un fitoterapeuta u otro profesional de la salud antes de comenzar a tomar ashwagandha o cualquier otro suplemento, para asegurarse de que es seguro para usted hacerlo y no interferirá con cualquier medicamento o condición médica existente que pueda tener.

Importante: la ashwagandha es una planta indicada para consumo en momentos puntuales de estrés, no debe consumirse de forma continuada durante años. Para eso existen adaptógenos mas suaves y, en algunos casos más eficaces, como el reishi que se pueden tomar siempre (en cantidades razonables).