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El ajo (Allium sativum) es una planta medicinal conocida por sus múltiples beneficios para la salud, especialmente en el ámbito del sistema circulatorio. A continuación, exploramos los compuestos activos más relevantes del ajo y sus propiedades.

Principales Compuestos Activos del Ajo

Alicina: Es uno de los principales compuestos activos del ajo, responsable de sus efectos hipolipemiantes y antihipertensivos. La alicina inhibe la síntesis de colesterol y lípidos al bloquear la enzima HMG-CoA reductasa. Reduce los niveles de lípidos plasmáticos, colesterol y triglicéridos. También ayuda a disminuir la presión arterial.

Ajoenos: Son compuestos sulfurados que contribuyen a la actividad antiagregante plaquetaria del ajo. Mejoran la fluidez de la sangre y tienen un efecto antitrombótico, aunque no muy potente. Pueden potenciar la actividad de otros fármacos antiagregantes.

S-alil-cisteína: Posee una potente actividad antioxidante y contribuye a la actividad cardioprotectora del ajo. Previene la oxidación de las lipoproteínas de baja densidad (LDL) y la formación de placas ateroscleróticas.

Ditiínas y TriSulfuro de Dialilo:  Tienen efectos antihipertensivos y antioxidantes. Contribuyen a la reducción de la presión arterial y protegen contra el daño oxidativo.

Usos del Ajo en el Sistema Circulatorio

Hipolipemiante: El ajo disminuye los niveles de colesterol y triglicéridos en sangre. Se recomienda una dosis de 4 g de bulbo fresco (unos 0,6 gramos de polvo). tabla de conversion

Antihipertensivo: El ajo ayuda a reducir la presión arterial moderada. Entre 600 y 900 mg de ajo en polvo estandarizado al día han demostrado ser efectivos.

Antiagregante Plaquetario: El ajo mejora la fluidez de la sangre y previene la formación de coágulos. Dosis comprendidas entre 2.4 y 7.2 g/día de extracto de ajo envejecido han mostrado reducir la adhesión de las plaquetas.

Precauciones al Consumir Ajo

Interacciones Medicamentosas: El ajo puede potenciar el efecto de fármacos anticoagulantes y antiagregantes plaquetarios, aumentando el riesgo de sangrado.

Efectos Adversos: Aunque es generalmente seguro, el ajo puede causar halitosis, olor corporal y, en algunos casos, molestias gastrointestinales.

Dosis: Es importante seguir las dosis recomendadas y consultar con un profesional de la salud antes de comenzar cualquier tratamiento, especialmente si se están tomando otros medicamentos o se tienen condiciones médicas preexistentes.

Conclusión

El ajo es una planta con múltiples beneficios para el sistema circulatorio, gracias a sus compuestos activos como la alicina, los ajoenos, y la S-alil-cisteína. Estos componentes contribuyen a la reducción del colesterol, la presión arterial y mejoran la fluidez de la sangre, proporcionando un efecto cardioprotector significativo. Integrar el ajo en tu dieta o en forma de suplementos puede ser una manera efectiva de mantener un sistema circulatorio saludable